Los Venezzia es mi primer largometraje y también el proyecto de tesis con el que finalicé la carrera de Imagen y Sonido en la FADU, UBA. Ocupé el rol de director durante todo el proceso, desde el desarrollo hasta el rodaje. La película narra una historia de crimen ambientada en Argentina entre los años 90 y 2000, con un enfoque realista y emocional. El proyecto nació de una motivación personal y profesional: explorar el género policial desde una mirada propia, utilizando como locación principal el taller mecánico de mi papá, que funcionó como un punto de anclaje tanto estético como narrativo.
🏆 Premio FICPBA – Festival Internacional de Cine de la Provincia de Buenos Aires
La película fue reconocida en el FICPBA (Festival Internacional de Cine de la Provincia de Buenos Aires), obteniendo el PREMIO DEL PÚBLICO a la Mejor Película "PANORAMA BONAERENSE". Este reconocimiento significó un gran impulso para el equipo y consolidó a Los Venezzia como una de las producciones emergentes más destacadas del cine independiente bonaerense.
Apoyo del Municipio de General Las Heras
"Los Venezzia" contó con el valioso apoyo del Municipio de General Las Heras, donde parte del rodaje tuvo lugar. La comunidad local brindó un acompañamiento esencial al proyecto, ofreciendo locaciones, difusión y soporte logístico durante la filmación. Este vínculo fortaleció el carácter humano y territorial de la película, permitiendo retratar con autenticidad el espíritu del conurbano bonaerense.
Frames de Los Venezzia
MOTIVACIÓN DEL DIRECTOR
El taller mecánico de mi papá no solo es la locación central de Los Venezzia, sino también su principal fuente de inspiración. Ese espacio, lleno de historia, esfuerzo y carácter, siempre lo definí como “arte puro”: un lugar donde cada herramienta, cada mancha de grasa y cada ruido del motor guarda una huella del tiempo y de las personas. Allí nació la necesidad de contar esta historia.
Mi papá fue fundamental durante todo el proceso creativo. Su mirada y experiencia nutrieron el desarrollo del guion y la construcción de los personajes, aportando una autenticidad imposible de inventar. De la misma manera, mi mamá también fue parte esencial del proyecto, prestándole su voz al personaje de la madre de Manuel, sumando sensibilidad y verdad a una figura que representa contención y amor en medio del conflicto.
El personaje de Manuel encarna a muchos jóvenes de aquella época que, en busca de un futuro mejor, se enfrentaron a decisiones difíciles y caminos inciertos. Su viaje desde General Las Heras hacia Buenos Aires simboliza el sueño, la esperanza y la lucha de una generación marcada por la desigualdad y la falta de oportunidades. Al encontrarse con el Tano y verse arrastrado al negocio ilegal del desarme, Manuel se convierte en un reflejo de la vulnerabilidad y la resistencia humana ante un sistema que muchas veces no deja alternativas.
Las escenas de acción, peleas y escapes también fueron un motor de motivación. Quise desafiarme —y desafiar al equipo— en el plano técnico y narrativo, explorando cómo la tensión física podía convivir con la emoción y el trasfondo social. El diseño y rodaje de estas secuencias se convirtieron en un aprendizaje colectivo, una forma de crecimiento que reafirmó nuestra pasión por el cine.
Hoy, Los Venezzia sigue siendo relevante porque nos invita a reflexionar sobre las consecuencias de la marginalidad, la pérdida y la búsqueda de dignidad. A través de esta película, quiero no solo entretener, sino también generar empatía y conciencia sobre realidades que aún persisten.